GUANTANAMERA USA
Como ya es de público conocimiento, la Corte Suprema de los Estados Unidos declaró ilegales las cortes militares que están juzgando a los detenidos por “terrorismo” en la base de Guantánamo, debiendo avocarse por tanto a dichos procesos un juez ordinario (juez civil).
Guantánamo se había convertido en la prisión para “terroristas” de los Estados Unidos luego del 11-S. Considerada “tierra de nadie”, no le alcanzaba la jurisdicción de los jueces norteamericanos, por lo que el presidente George Bush, en uso de sus atribuciones como comandante en jefe de las fuerzas armadas, implementó juzgados militares para procesarlos. La Suprema ha determinado que al implementar esos juzgados se excedió en sus atribuciones, ejerciendo así un control sobre los actos presidenciales en el contrapeso de poderes que se da en el sistema político norteamericano.
Con la determinación de la Corte, son nulos los procesos en que se avocaron y sentenciaron las cortes militares creadas ex profeso y muchos de los detenidos en la prisión de Guantánamo podrán poner en cocimiento sus casos ante un juez norteamericano, con las garantías del debido proceso y un juicio justo. Si bien Bush ha señalado que enviará al Legislativo un proyecto de ley para “legalizar” las cortes militares de Guantánamo, es probable que la medida no prospere debido a la poca popularidad del presidente y a que se vienen en el mes de Noviembre las elecciones por las que se renueva un tercio del Senado, la totalidad de la Cámara de Representantes y el cargo de Gobernador en 36 Estados de la Unión. Con ese panorama político interno difícilmente el Congreso le otorgará al presidente Bush la “legalización” de las cortes militares de Guantánamo.
Esta extralimitación en las facultades nos hace acordar de los procesos con jueces sin rostro que se produjo en los primeros años del fujimorismo. Nosotros, siempre hemos estado en contra del terrorismo, sea nacional o extranjero, pero incluso ellos tienen derecho a un proceso con todas las garantías constitucionales, sino nos colocaríamos a su nivel, lo que es inadmisible en un Estado de Derecho.
Sería bueno imaginar, por ejemplo, que pasaría si en Cuba los magistrados de la Corte Suprema tomaran una decisión similar contra alguna política de Fidel Castro. Estoy seguro que no durarían ni un minuto más en el cargo y serían fusilados por “contrarrevolucionarios” o en el mejor de los casos enviados a la zafra para su “reeducación”.
Por eso, los izquierdistas folclóricos locales antes de saltar en un pie por la decisión de la Corte “olvidando” lo que pasa en Cuba o en otros “paraísos socialistas”, deberían tomar como ejemplo y aprender de la notable y valiente decisión de la Suprema que obedece a la independencia de poderes que existe en los Estados Unidos, a pesar que allá el presidente es quien propone y el senado ratifica a los candidatos a la corte suprema, siendo un cargo a perpetuidad y donde llegan los mejores abogados, con trayectoria ejemplar, más allá de la simpatía o militancia política que profesen (en USA un juez o un fiscal puede pertenecer públicamente a un partido político).
Bien por los detenidos en Guantánamo, con la decisión de la Suprema norteamericana podrán tener un juicio justo, e incluso su libertad de no existir pruebas en su contra, como corresponde a todo detenido en un país que se precie de democrático y civilizado.
Eduardo Jiménez J.
ejjlaw@yahoo.es
INSTANTÁNEAS AL 30 DE JUNIO
Alan García: Jugadas inteligentes, sobretodo en el campo internacional, donde pretende alianzas estratégicas con Brasil y Chile, a lo que ayuda que los tres mandatarios pertenecen a la Internacional Socialista y sus gobiernos -matices de diferencia de por medio- son de corte socialdemócrata. Colombia está en la agenda de Julio. Toda parece indicar que se forma un bloque moderno y proexportador en la región.
Ollanta Humala: Cada vez se desdibuja más. Está perdiendo rápidamenrte la oportunidad y dispendiando el capital político para ser un líder de la oposición. Pretende liderar desde las calles oponiéndose al TLC (no fue a la raleada marcha del miércoles, según se dijo, "por razones de salud"). No tiene un partido sólido en que asentarse (a diferencia de Alan) y los intereses contrapuestos que lo sostienen pueden estallar en cualquier momento. Torres Caro es el inicio de una serie de trásfugas que veremos desfilar a partir del 28 de Julio.
Lourdes Flores: Está a la expectativa de lo que pase después del 28 de Julio. Hay problemas en su alianza y está preocupada por mantener la Unión. Si Ollanta Humala no quiere ser el líder serio y responsable de oposición que necesitará Alan García, la popular Lulú puede ocupar ese puesto. Buen gesto diplomático el apoyar al APRA para que tenga la presidencia del Congreso. La “sangre en el ojo” parece que ha bajado y piensa más con la cabeza.
Alejandro Toledo: Se despide en “olor de multitud”. El hombre está convencido de que el pueblo lo quiere y de repente se anima a repetir el plato el 2011. Todo es posible en política. Pudo ser un mejor gobierno, incluso con logros extraordinarios, pero dilapidó el capital político. La frivolidad de él y la primera dama es apenas una muestra de ello.
Valentín Paniagua: Quedó tan maltrecho luego de las elecciones que regresa a sus cuarteles de invierno. Si no quiere ser un exitoso primer ministro en un gabinete aprista, le queda la docencia universitaria, más tranquila y lejos de las pasiones políticas. Otra opción es algún cargo internacional, que no se descarta. Acción Popular no tiene otro líder de su envergadura, así que seguirá siendo su mejor carta en el futuro.
Humberto Lay: Va a tener un rol importante luego del 28 de Julio. Los evangélicos son una fuerza poderosa y que nadie puede desdeñar. Dependerá de él si la quiere usar o no. Parece muy calmo y reservado para la polìtica diaria, donde se requiere más un “diablo” que un ángel. De repente saca a luz “su otro yo político”.
Luis Castañeda: Tranquilamente va a la reelección. No tiene competidores de nivel en Lima. Parece que lo del puesto en un organismo internacional era puro “bluff” para negociar cuotas de poder al interior de UN.
El TLC: La raleada manifestación contra el TLC del día miércoles (los más optimistas hablan de apenas mil manifestantes) refleja la poca capacidad de convocatoria que han tenido los organizadores: la izquierda que no llegó ni al uno por ciento en las últimas elecciones y los humalistas que se disputaron –para variar- el “liderazgo” de la manifestación.
Hugo Chávez: Creyó o le hicieron creer que tenía ascendencia en la región y el pobre pensó que avalando un candidato éste saldría ganador, confundiendo Perú con Bolivia (un buen ejemplo fue cuando entonó el himno nacional de Bolivia). Algún o algunos “vivos” han ganado muy buenos petrodólares vendiéndole la idea que es un líder continental. Ha hecho de la política internacional el callejón de doña Florinda, pero difícilmente así puede conseguir ganar influencia en la región. Su grotesco estilo espanta más que atrae simpatizantes. Lástima que desperdicie así los recursos que podrían servir muy bien para beneficio del pueblo venezolano.
Eduardo Jiménez J.
ejjlaw@yahoo.esTLC AD PORTAS
El TLC tiene la ventaja adicional de amalgamar a la izquierda anti Estados Unidos en torno a un programa conjunto de manifestaciones, presiones de ONG, publicaciones en diarios y revistas, desgarros de vestiduras y otros histrionismos similares. La izquierda “caviar”, la izquierda “salchipapa” y las demás formas se unen a una sóla voz: No al TLC.
Estoy seguro que ni siquiera han leído el diez por ciento del tratado como para opinar con fundamento. Pero le achacan tantas “pestes”, muchas de ellas sin base sólida, que al ciudadano común y corriente lo confunden (dicho sea de paso el ciudadano común y corriente está en su mayoría a favor del TLC).
Y los arranques histéricos de cierta izquierda se agudizan al saber que el APRA, su eterno rival, apoya la suscripción del TLC. Ya Javier Diez Canseco (el mismo que se opuso a la explotación del gas de Camisea por más de veinte años) quería imponer una “tinterillada” en el Congreso para que no se apruebe el tratado en esta legislatura.
En primer lugar, es un grave error y un disparate decir que Toledo quiere un TLC sí o sí antes de irse. En principio porqué Toledo por más presidente que sea no tiene mayoría en el Congreso para aprobar el tratado, así que dependerá del consenso de las agrupaciones políticas más que todo. A lo sumo puede exhortar o instar a que el Congreso decida más rápido. Nada más.
Por otro lado, el Congreso tampoco puede negociar cláusulas o pedir adendas o añadidos al tratado, debido a que su obligación constitucional es aprobarlo o no.
Asimismo, un referéndum para el TLC no es constitucional, debido a que la carta política no contempla referéndum para los tratados comerciales.Por otra parte, tampoco sería viable un referéndum ya que siendo un tema eminentemente técnico al politizarlo los grupos de interés se desnaturaliza completamente. Con la misma lógica deberíamos someter a referéndum hasta los tratados de extradición y de colaboración eficaz entre los estados, temas que escapan a una consulta popular.
Que el actual Congreso no deba verlo es falso también. El actual Congreso tiene facultades para ver los temas que estén en agenda hasta el 26 de Julio, incluido el TLC. Mientras no se instale el nuevo Congreso, el actual está legitimado para ver todos los temas pendientes; además que el actual tiene todos la información necesaria para aprobarlo o desaprobarlo.
Lo que ha faltado en este debate excesivamente ideologizado es mayor serenidad y calma para debatir las bondades o defectos que puede traer el tratado. El grado de compensaciones necesarias para sectores sensibles como el agro tradicional, es un ejemplo de ello.
Lamentablemente no se ha hecho docencia en la ciudadanía, por lo que de ambos bandos, tanto la izquierda anti yanqui como los pro TLC, se ha tergiversado muchas cosas.
Debemos recordar que el TLC es apenas un instrumento, no la llave mágica de nada, debemos ponerlo en su contexto. Es necesario suscribir la mayor cantidad de tratados comerciales sin anteojeras ideológicas o políticas. Algo que demuestra la historia es que las naciones que más comercian son las que más prosperan. Tenemos una oportunidad y responsablemente, sin las anteojeras ideológicas, la debemos aprovechar. El futuro de nuestro país y el de nuestros hijos está en juego.
Eduardo Jiménez J.
ejjlaw@yahoo.es
JOVEN INTENTA SUICIDARSE
La noticia puede ser una más de las tantas que dan cuenta de los intentos de suicidios en Lima. La tasa ha aumentado notablemente, ricos o pobres, jóvenes y no tan jóvenes, quieren poner fin a sus días por distintos motivos. En eso nos estamos pareciendo cada vez más a las grandes metrópolis.
Me llamó la atención el caso de una joven que el día anterior intento quitarse la vida tomando una cantidad espeluznante de barbitúricos. La vi por el noticiero, cuando en una camilla sujeta con correas la introducían a una ambulancia. El caso hubiera quedado allí y habría pasado al olvido como uno más, si no fuera porqué la joven, ya internada en el hospital donde le habían efectuado un lavado gástrico, intento suicidarse de nuevo, esta vez arrojándose del tercer piso del nosocomio.Está viva. Quizás no sea su hora todavía, pero es probable que en otra oportunidad lo intente de nuevo.
En nuestra sociedad, como en otras, el suicidio es condenado moral y religiosamente, y hasta hace algunos años atrás incluso hasta penado (ahora sólo lo es la instigación). Lo cual es una ridiculez y refleja más bien la tradición moralizante de raigambre judeo cristiana asumida por el Estado que dice que quitarse la vida es un pecado toda vez que la vida nos la da Dios (claro, laicamente el Estado dice que la vida es un valor supremo y por lo tanto no podemos ir contra ella).
Pero, ¿no sería mejor respetar la decisión individual de cada uno y el que quiera terminar sus días hacerlo con tranquilidad? En sociedades que pertenecen a la historia, se permitía que el individuo se quite la vida. Muchas veces más honorable era morir que seguir viviendo en la vergüenza pública como entre los antiguos samurais del Japón feudal, o los ciudadanos del antiguo imperio romano que caían en desgracia, encontrando en el suicidio la forma más honrosa de partir.
Es un derecho el decidir sobre nuestras vidas y dejarnos responsablemente que hagamos nuestra voluntad, así sea el quitarnos la vida. Al final de cuentas será la exclusiva responsabilidad de cada uno de nosotros; si se es creyente rendirá cuentas ante Dios que todo lo perdona, y si no lo es, será ante su propia conciencia. ¿No sería mejor permitir que los individuos piensen y decidan por su cuenta, sin que el Estado intervenga, y si su decisión es partir no deberíamos más bien respetarla?
Eduardo Jiménez J.
ejjlaw@yahoo.es
QUO VADIS HUMALA?
No era nuestra intención escribir de nuevo sobre Humala, ni menos comenzar nuestro blog con otro “affaire” de su entorno, preferimos dedicar El Observador a temas a veces inactuales pero más trascendentes que el desbande de la bancada humalista.
Tampoco vamos a entrar en lo anecdótico de la defección del congresista Torres Caro. Si fue patriótico u oportunista, si fue demócrata o aprovechado para subirse al carro del ganador, si se le debe levantar un monumento o un cadalso. Eso es anecdótico y se lo dejamos a la conciencia del propio Torres Caro. Personalmente no me gustan los trásfugas ni aquellos que abandonan su tienda política en desgracia, salvo que existan fundamentadas razones. Creo que el Sr. Torres Caro sabía muy bien al proyecto autoritario en que se metía cuando ingresó al partido nacionalista y sobretodo que estuvo en el grupo más íntimo de Ollanta Humala al punto que fue su primer vicepresidente. (Es curioso como Torres Caro ha pasado de la noche a la mañana del estatus de acosador sexual de alumnas a defensor de las libertades y la democracia).
Preferimos ir a un análisis más de fondo.
En la pos data al artículo Con quien le conviene competir a Ollanta Humala del 12.4.06 (http://elecciones2006.perublog.net/1039_elecciones2006/archive/3320_con_quin_le_conviene_competir_a_ollanta_humala.html) haciendo un análisis comparativo entre el Fredemo en 1990 y la UPP-Partido Nacionalista actual, decíamos que una de las semejanzas (bastante evidentes entre ambos, así como el desenlace que se produjo en la segunda vuelta) fue que las dos agrupaciones lograron colocar un buen número de congresistas que luego se “desperdigaron” en distintas bancadas, “acomodándose” a los vientos que en la política soplaban (Otra coincidencia es que ambos lograron poner una buena cantidad de congresistas -45 aproximadamente para UPP-, congresistas que luego se “desperdigaron” en distintas bancadas, “acomodándose” a los vientos que en política soplaban. Del movimiento “Libertad” ya no queda nada. Del Partido Nacionalista es posible que de acá a un tiempo se diga lo mismo).
Y lo decíamos por la fragilidad institucional y organizativa de la agrupación política sobre la que se sostiene Ollanta Humala. No tiene cohesión, no tiene mística, y sólo los une una amalgama de intereses contrapuestos. Era muy probable que de no ganar las elecciones presidenciales se iba a producir el desbande de su bancada; pero, para ser sinceros, nunca pensamos que iba a ser tan pronto. Nosotros imaginábamos un escenario pos 28 de Julio en el cual, poco a poco, medio solapa algunos y otros no tanto, la bancada se iba a desmembrar con ayuda muy probable del viejo partido de Alfonso Ugarte, ducho en estos menesteres. Pero la cosa ha sido más rápida de lo imaginado. Y no es culpa del APRA ni de nadie, sino del propio Humala y su afán de querer aliarse con sectores radicales de la izquierda que no creen mucho ni en la democracia representativa ni en el Estado de Derecho, y por añadidura son archienemigos declarados de Alan García y del APRA, y esperan que no termine su mandato. El nacionalismo, por definición ideológica, no tiene nada que ver con el marxismo, Velasco –icono y pensamiento guía de Humala- es un claro ejemplo de ello.
A lo que debemos añadir que la agrupación de Humala tiene dentro de si el germen de la autodestrucción. Es algo innato, genético en ella, y que requería para su robustecimiento en democracia de una cuidadosa estrategia de crecimiento y revisión de su sustento ideológico y doctrinario, lo cual dista de aliarse con los marxistas locales, muchos de ellos trásfugas que se han paseado literalmente por distintas tiendas políticas.
De continuar así –no sabemos el grado de desmembramiento de su bancada, UPP tampoco está muy contenta con el “matrimonio” con los nacionalistas- es probable que no tenga un grupo de presión importante dentro del Parlamento y sólo le quede la calle para hacer oposición, a lo cual le llevarían sus nuevos aliados de la ultraizquierda que no sacaron ni el uno por ciento de la votación y que usan al pobre Humala como caballito de batalla para sus propios fines (no podemos descartar como hipótesis de trabajo una injerencia del propio Chávez en “recomendar” a su “ahijado político” una alianza con los grupúsculos radicales de izquierda en el complicado ajedrez regional de desestabilización de gobiernos democráticos que no le son simpáticos o afines a sus ansias de expansión imperial caribeña).
Sería un triste final para un movimiento que pudo ser importante en la escena política y si Humala no hace cambios dramáticos y urgentes, quizás de acá a un tiempo se hable de un comandante que quiso ser presidente y de cuyo nombre ya nadie se acuerda.
Pos data: Mientras nosotros nos ocupamos del “affaire” Caro, se nos pasa una noticia importantísima y con mayor relevancia para el futuro de nuestro país: la invitación personal del presidente de Brasil, Ignacio Lula da Silva al presidente electo Alan García Pérez, con avión presidencial del primero y todo. La invitación no es casual y no escapa al interés de Brasilia por tener como socio comercial en el Pacífico al Perú, más ahora que el “fantasma” de la injerencia de Chávez en nuestro país se ha evaporado. Esta alianza nos conviene a nosotros también, sobretodo por el contrapeso geopolítico que le podemos hacer a Chile, interesado también en ser el puerto líder de las exportaciones en el Pacífico Sur (porqué creen, amigos lectores, que los chilenos están tan interesados en nuestros puertos). Debemos ver esta y otras alianzas estratégicas más en el largo plazo y con visión de futuro, algo que a nuestros vecinos del sur les sobra por supuesto.
Eduardo Jiménez J.
ejjlaw@yahoo.es

