3 DE OCTUBRE DE 1968

on 7 octubre, 2008 in PERÚ HOY

Los sucesos en el Perú y en el mundo han pasado tan rápido que lo acaecido hace cuarenta años, el 3 de Octubre de 1968, tiene sabor a pre-historia, a “ya fue” como dicen los muchachos ahora. Quién se acuerda del general Juan Velasco Alvarado y la reforma nacionalista que lideró. Muy pocos, como que este 3 de Octubre pasó medio desapercibido.

Las “nacionalizaciones” de empresas extranjeras que inició con la IPC, la reforma agraria, el uso oficial del quechua, la confiscación de los periódicos o la formación de una frondosa e inepta burocracia consecuencia del rol empresarial del estado, son hitos de un proceso que quedará, como muchas cosas en el Perú, a medio hacer. ¿Fue necesaria la revolución nacionalista del 3 de Octubre? Visto a la distancia, pareciera que no; es más, vistos los resultados económicos de la reforma, supondría que incluso fue contraproducente. Y cuando un candidato en las últimas elecciones presidenciales enarboló las banderas del extinto general Velasco, auto declarándose “nacionalista”, prácticamente fue “crucificado”, generando un rechazo en gran parte del electorado (y los intonsos no crean encontrar en lo dicho una defensa de ese candidato, dado que el propio suscrito contribuyó con su “granito de arena” a la campaña de demolición).
Todavía hablar del gobierno reformista iniciado en 1968 genera polarizaciones, o estás a favor o estás en contra; algo muy similar a lo que sucede –a pesar que a muchos no les guste- cuando se habla del gobierno de Fujimori.

En esta época de “globalización” y de libre mercado, como que el nacionalismo suena a anacronismo y se cree rápidamente que más es el daño que el beneficio que pueda traer. Pero limitar el análisis de lo que comenzó el 3 de Octubre de 1968 al plano solo económico sería bastante reduccionista de un hecho tan complejo como las reformas que comenzaron aquel año; algo similar a cuando los neoliberales simplifican la rica tradición liberal nada más que al “libre mercado”. Simplificación ingenua o interesada.

A veces quienes lideran un proceso de cambio generan en la sociedad un efecto duradero que no estaba previsto en sus planes originales, mientras estos últimos no perduran más allá del tiempo que estuvieron en el poder. Un ejemplo de lo expuesto es Napoleón. Su sueño de la Francia imperial no duró más de diez años, pero su Código Civil lleva más de doscientos, y ha sido fuente de inspiración para muchos códigos civiles fuera de Francia. Un efecto secundario que no estaba previsto y tuvo más trascendencia que sus sueños de ambición.

Igual sucede con la reforma nacionalista de 1968. De la reforma iniciada aquel año, no queda nada. Es más, casi todos los proyectos reformistas fueron un sonoro fracaso y originaron una deuda externa enorme dado que no había financiamiento interno (por lo que se tuvo que recurrir a un “desembalse” en la llamada “segunda fase” del gobierno militar).
Pero quedaron dos cosas. La primera, una ideología nacionalista, cuyo referente básico pasa por la figura y gestión del general Juan Velasco Alvarado.
Que esta ideología puede ser totalmente debatible, lo puede ser; pero, que tiene un sustento de oposición a la globalización que vivimos y se presenta precisamente como alternativa anti-globalizadora, también lo es. Con mayor razón en esta época de crisis del sistema capitalista. Esa ideología no ha muerto y es posible –dependiendo como marchen las cosas en el Perú y el mundo- que pueda ser “resucitada” con fuerza en un futuro mediato o inmediato. Los fantasmas del pasado no han muerto, están vivitos y coleando.

Y el otro efecto secundario de la revolución nacionalista del 3 de Octubre es que gracias a ella se cortaron amarras y se eliminaron muchos lastres del pasado feudal y aristocrático que impedían una movilidad social de los de abajo. Los Quispes y los Mamanis pudieron emerger como actores sociales, dejando de ser considerados ciudadanos de segunda. Lo voy a poner de otra manera: fenómenos (en el sentido de hechos sociales) como el de estrellas de televisión del nombre, presencia y extracto social de Tula Rodríguez o Karen Dejo, o de congresistas con los apellidos Arpasi o Sucari (para no mencionar a dos ex presidentes, uno de origen marcadamente andino y otro hijo de migrantes japoneses), emergen gracias a la reforma nacionalista, a que se cambia la mentalidad feudal que teníamos, y se permite una mayor afluencia de los procesos inclusivos dentro de la sociedad peruana (procesos que todavía no han terminado). Esos cambios (de esquemas y de mentalidades) hubiesen sido imposibles sin la reforma del 3 de Octubre, dado que cortó las amarras que mentalmente nos mantenían atados a un pasado todavía colonial, a la llamada república aristocrática, cuyo tiro de gracia lo dio justamente Velasco (de allí también el odio o la gratitud que genera, “los cholos se igualaron” como decían antaño). Eso fue quizás lo más importante de aquel ya lejano proceso. Cortó amarras del pasado y nos hizo enfrentar a un nuevo Perú. A la “cholificación”. Para bien o para mal (esa es otra cosa), pero muy distinto al Perú anterior a 1968.
Eduardo Jiménez J.
ejjlaw@yahoo.es

2 Responses to “3 DE OCTUBRE DE 1968”

  1. Juan Bernardo F. dice:

    Sr. Jimenez, reciba Ud, mi saludo muy cordial.
    Su brillante análisis de los acontecimientos sociales, políticos , étnico – cultural y económicos de octubre de 68, es de mucha actualidad. El tener, que taparlo, por poco o mucho tiempo no escapa a que la historia lo destape y muestre la miseria mental de los autores. en nuestro querido Perú, los problemas latentes hay que tomar por las astas y debatirlos abiertamente. Sólo así, nos ubicaremos en el camino correcto de enmendarlos y enrumnbarnos al éxito, es decir a: integración, desarrollo social, democracia verdadera, el Perú para los peruanos, etc.
    La republica aristocrática, todavía sigue como fantasmas de los predicadores del libre mercado, que, como cuando fueron niños, el trasgo duende para espantar al pueblo. saben para que tenga efecto, a ese pueblo hay que alimentarlo con basura, como es la televisión comercial. con contenidos xxx.
    Valoramos el aporte del GENERAL JUAN VELASCO ALVARADO, al cambio, incluso màs hallá de sus objetivos. Acaso no está demostrado, que el QUEHUA es valorado como el ingles y más es la base para una pronunciaciòn correcta de dicho idioma.Mientras aqui los acomplejados de la “clase culta” paran objetando la valía del Quechua. Como por ejemplo nuestra castiza DORMILONA del congreso.
    FELICITACIONES POR ABORDAR CRÍTICAMENTE.
    SIGA AUMENTANDO MÁS VISIÓN A LA CEGUERA DE MUCHOS O POCOS…
    ATTE.
    bernardo@ec-red.com

  2. elobservador dice:

    Muchos gracias por tus gentiles palabras. Lo que se busca en este blog es debatir temas objetivamente, dándoles otro enfoque y sin estar hipotecado a ningún interés subalterno.
    Recibe mis saludos,
    Eduardo Jiménez

Leave a Reply